España para comer

He escuchado más de una vez que la comida española “no es tan rica”.Cuando lo oigo, quiero casi medio morirme. No porque no entienda el argumento, sino más bien porque creo que para muchos la comida española no sale de una tortilla de patata, jamón serrano y paella, pero no se entiende que la buena paella se come en Valencia o restaurantes especializados (no los de la calle más turística), que al visitar España vale la pena invertir en un buen jamón ibérico (aunque cueste el doble que el otro) y la tortilla de patata es tan básica pero complicada como hacer un burrito: los ingredientes de calidad y el toque personal son esenciales para que sea un manjar. Dicho esto, quiero dejar muy claro que la calidad de los productos son parte esencial de la gastronomía de esta país; ya que en muchos platillos el protagonista no es el condimento, sino más bien el sabor de cada uno de los componentes utilizados: por ejemplo: si en un pan tomate el pan, el tomate y el aceite de oliva son de calidad, es casi garantía que el platillo será exquisito.

Dicho esto, aproveché a mis conocidos de Facebook para reunir algunos platillos recomendados por españoles y mexicanos amantes de esta cocina; con el fin de que en su próximo viaje, o el de un familiar o amigo, se arriesguen a probar nuevos sabores:

Recomendaciones de españoles:

Recomendaciones de mexicanos amantes de la comida española:

Trucha a la Navarra; tortilla de patatas con pimientos y queso parmesano; caldo gallego; melón con jamón, paella valenciana (aunque sea cliché), un simple plato de ibéricos y quesos y aceitunas con un buen vino. txuletones, merluza, percebes, las coquinas, la fabada, vieiras gratinadas, centollo, la típica tortilla de patatas, huevos fritos con patatas bravas. Pescado a la sal, patatas arrugadas al mojo picón, fideua, sardinas asadas , merluza de cualquier forma, bacalao, pinchos morunos, pintxo de jabalí y cangrejo de los bares de San Sebastián, pollo Granada.

Recomendación de una suiza:

“¿Me encanta el pulpo a la gallega! Lo comí tres veces en dos días durante nuestra corta estadía en Madrid el año pasado. El cabrito malagueño también vale la pena probar si a uno le gusta la cabra…”.

Lo que yo te recomiendo:

Los platillos españoles que más disfruto son para compartir y disfrutar con una caña (un vaso de cerveza) o una copa de vino de la casa:

Croquetas de jamón serrano, pimientos del padrón (están en la foto superior), patatas bravas (arriba hay una foto de unas estilo gourmet que comí en Córdoba, aunque estuvieron deliciosas, creo que son mucho más buenas en el norte de España), tortilla de patata, plato de jamón ibérico, los quesos curados (¡son una delicia!), boquerones (un pez primo de la anchoa) con aceitunas, calamares fritos, solomillo de la casa. Nunca he comido la paella en Valencia, pero aprendí que en cada región se puede preguntar por el arroz meloso o en caldo de la región.

Para comer mientras caminas o en un picnic: bocadillo de lomo con pimientos (un baguette con lomo de cerdo y pimiento verde frito)

No quiero despedirme sin aclararles que además de los tradicionales platillos de cada zona, hay muchísima creatividad culinaria en este país, así que les recomiendo mucho arriesgarse a preguntar en los bares que visiten sobre los platillos que recomiendan.

 

España y sus contrariedades

España y sus contrariedades

España y yo tenemos muchos años de conocernos. He estado en varias ocasiones como turista y unos cuantos años como estudiante. Por eso quisiera hacerte unas  recomendaciones para disfrutar de este hermoso país y no indignarte en el intento. Porque la idea de hospitalidad y atención al cliente que tenemos en Latinoamérica cambia radicalmente en “nuestra madre patria”. Madrid y Barcelona podrán no ceñirse tanto a lo que escribo a continuación, pero aún así te recomiendo tomar en cuenta estos consejos.

13453973.jpgNo regañan (aunque parece) A pesar de que la hospitalidad española ha cambiado con los años y sobre todo después de la crisis del 2008, las respuestas a cualquier duda son claras y directas. En varios restaurantes o centros de turismo parecerá que te tratan con desdén y hasta pensarás que son maleducados. Pero no es así. Los españoles no se van con rodeos o indirectas para responder algo, por lo que un extranjero ajeno a esto, podrá sentirse atacado, pero es una sencilla forma de hablar.

Cerrado por siesta ¿cómo? como se lee. Muchas tiendas locales o súper mercados cierran de 2 a 4. En los pueblos pequeños o barrios no turísticos parecerá que hubo un toque de queda o algo similar. No esperes que te atiendan a la 1:50, la puntualidad para este tipo de situaciones es muy acertada. Nota: Debes estar muy pendiente a qué horas cierran después de las cuatro, ¡varía!

¡No se habla inglés! España no es el tipo de país para visitar si no hablas su lengua materna. El inglés se puede hablar en hoteles de cadena, ciudades grandes y turísticas, pero si tienes amigos extranjeros soñando ir de pueblo en pueblo en la península ibérica, es esencial que sepan manejar el idioma.

Cuando pides que te expliquen un platillo… 

Situación: Jorge y yo en Córdoba mientras veíamos el menú…

Jorge pregunta a mesero: ¿Qué es la viera?

Mesero: ¡Hombre! ¡La viera es la viera!

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Pintxos y tapas ¡No son lo mismo! 

España tiene cuatro idiomas: Castellano, gallego, catalán y vasco. A y un casi dialecto: el andaluz. Además tiene unos temas políticos que ni  aunque estuve viviendo ahí cuatro años pude entenderlos. En fin, cada zona llama las cosas a su manera y no van a tratar de entenderte por más que llegues súper “a doc” conociendo tres palabras coloquiales del castellano. Si en el norte de España dices tapas, te ignorarán. Si en el sur dices pintxos, te corregirán. Qué importa si tu acento es extranjero, no trates, no te esfuerces, deja que ellos hablen y si no entiendes, sonríe.

Cañas y claras ¡tampoco son lo mismo!

Yo en Sevilla a un mesero: ¿Me da una caña con limón?

Mesero: ¿Querrás decir una clara con limón?

(no trates de entenderlo)

Cuanto más sucio, más bueno

Algo que aprendí en el País Vasco (no estoy segura de que aplique en el resto) es que el bar más sucio es el más bueno. ¿cómo? La explicación que me dieron es que se tiraban las servilletas en el suelo del bar cuando el lugar era digno de visitar. Por ende, si pensabas: “que asquito entrar ahí”, haz lo contrario, no te vas a arrepentir.

 

La tortilla y la tortilla 

En México la tortilla está hecha a base de harina de maíz y agua. Desde pequeña había escuchado sobre la “tortilla española” y cuando la comía era una especie de pay hecho con huevo y papa. Cuando llegué allá  y pedí “una tortilla” me dieron una especie de omelette sin nada. ¡puro huevo! Por supuesto que reclamé muy segura que si dónde estaba la “patata”  y entonces me respondieron “aaa tortilla de patata” y me explicaron muy amablemente (mentira, yo sentí que me regañaban) que la tortilla era el puro huevo hecho como en omelette  y podía haber mucho acompañamientos, entre ellos la patata.

Los domingos y días feriados verás un pueblo fantasma. Las únicas tiendas abiertas serán las de los chinos. Repito esto se vive sobre todo en ciudades pequeñas y pueblos. Pero es muy probable que la mayoría de los restaurantes recomendados en tripadvisor también estén cerrados.

Advertencia sobre los días feriados: cada zona tiene los suyos,  o te informas o no queda nada más que resignarte a que sin querer te toque uno, en caso de que sufras esta “suerte” ve a buscar comida con los chinos.

 

 

Mi plaza favorita

Mi plaza favorita

Sevilla fue el primer lugar que conocí en mi primer viaje a Europa. Tiene recuerdos que me remontan a la visita que le hice a mi tía hace diecisiete años. Estuve un mes en ese lugar, sufriendo su calor seco, descubriendo el verdadero significado de la ausencia del aire acondicionado y enamorándome sin saber o sin entender del arte islámico. La belleza que tiene Sevilla viene precisamente de la herencia musulmana que conserva al día de hoy. Para una niña de trece es imposible ver aquello como una mezcla que representa la remota globalización. No tiene idea lo que es “un moro“,  aunque lo escuche constantemente cuando los locales se refieren a la historia de su tierra, y mucho menos que esto que ve enfrente es la sinergia de dos culturas: la cristiana y musulmana. Desde esa visita su lugar favorito fue la Plaza de España. Le fascinó su paz, el espacio tan amplio con su fuente, el agua que rodea a los puentes, sus torres puntiagudas, los arcos, el color ladrillo que predomina y combina perfectamente con los azulejos que lo decoran.

Casi veinte años después aprendí que el diseño está inspirado en el arte islámico. Esa paz tan específica solo la he sentido en recintos musulmanes; donde la arquitectura tiene un tinte religioso al buscar hacer un lugar sagrado de disfrute a quienes lo visitan con el fin de que la belleza y tranquilidad conduzcan al alma a una paz interior que induzca a una oración y convivencia fructífera.

Lo que más le sorprende es cómo D. Aníbal González Osorio fue capaz de concebir un proyecto arquitectónico donde supo fusionar la herencia histórica de Sevilla. Creo que la Plaza de España es tan hermosa precisamente porque acepta su identidad. Podemos ver las columnas romanas con los arcos, las cúpulas con tintes góticos erguidas sobre torres muy similares a algunos minaretes que forman parte de las mezquitas. Los faros de luz, la teja del techo y la fachada del centro del edificio similar a un palacio de monarquías europeas junto con esos espacios amplios con fuentes y estanques artificiales tan similares a los de herencia árabe.

Este lugar se fundó en 1929 para la Feria de las Américas y sin embargo, casi un siglo después, creo que es un símbolo de una región globalizada cuya riqueza cultural lo hace lo que es. Pensamos muchas veces nada más en el Islam como “terror”, sin ver lo que está en nuestras narices: sin ella, por lo menos los que tenemos herencia ibérica – mediterránea, no seríamos lo que somos. Cuando la razón es incapaz de entender, creo que vale la pena mirar el arte y retomar la historia.

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